Estilo Chuan Fa

Miércoles y viernes 10:00 a 11:30 hs.
Lunes, miércoles y viernes de 19:30 a 21:00 hs.

Este es un arte milenario que busca a través de una estricta disciplina física alcanzar el máximo desarrollo en los planos físico, mental y espiritual. En cualquiera de los aspectos de la vida que uno desee se puede desarrollar maestría; pero el fin último y máximo del Kung Fu es convertirnos en maestros en el dominio de nuestras vidas. Todo cuanto el Kung Fu aplica en técnicas para el desarrollo y dominio corporal, la concentración de energía y el continuo fluir del movimiento son tomados de la sabiduría profunda de la naturaleza y entregadas al practicante para que éste las incorpore a su propia naturaleza y las devuelva a la vida misma a través de la aplicación de su cotidianidad cerrando así un ciclo natural y vital. El Kung Fu es muy rico en contenido y variado en forma. La práctica regular y constante produce efectos beneficiosos, no solamente para músculos, huesos y tendones sino también para el sistema cardiovascular y respiratorio; y el desarrollo de una fuerte voluntad y una mente ágil, clara y despierta.

Instructores:

José Sanchez

José Indalecio Liendro

ORIGEN DEL KUNG FU

El Kung fu es de Origen Chino, y es sin dudas una de las innumerables joyas que la Cultura China ha
legado a la Humanidad. Lamentablemente el arte de la Guerra y el uso de elementos para
defenderse y también para atacar es inherente a todas las culturas y civilizaciones desde los tiempos
más remotos. También en la China antigua existían guerreros y luchadores, pero fue al entrar en
contacto con el Kalari Paiatu, Arte Marcial que practicaban la Casta de los Guerreros y los nobles en
la India que los toscos guerreros y luchadores Chinos encontraron la piedra filosofal que les permitió
transmutar en Oro sus técnicas de lucha. El propio Sidartha Gautama, mucho antes de convertirse en
el Buda, cuando era Príncipe en el Reino de su Padre fue entrenado en este Arte. Este conocimiento
les permitió a los antiguos chinos sentar las bases para desarrollar el Kung Fu, recreando y
transformando el Arte Marcial Indio en un estilo de combate único y diferente de su ancestro el
Kalari Paiatú. Los Chinos crearon así algo totalmente nuevo y propio, el Kung Fu, que pronto
alcanzó el estatus de Arte Marcial.
No se sabe a ciencia cierta cuándo sucedió esto. Pero se cree que por la ruta de la seda mucho antes
que Marco Polo la descubriera, el intercambio entre La India y China era muy amplio y extenso. No
solo se trasladaban mercancías sino que inevitablemente también se intercambiaban costumbres y
cultura. Así entró en China el Budismo mucho antes de la llegada de Bodidharma, vigésimo octavo
Patriarca del Budismo quién predicó y organizó el Budismo al llegar a China alrededor del año 527 de
nuestra era a los Templos de Shao Lin. Bodidharma no solo llevó y tradujo manuscritos del Sánscrito
al Chino y predicó y difundió el Budismo. También introdujo ejercicios de Pranyama Yoga (ejercicios
respiratorios) que se fueron combinando y mezclando con las prácticas Chamánicas existentes en los
primeros asentamientos de población a las márgenes del río Amarillo, origen del pueblo y cultura
China, dando nacimiento al Chi Kung, otra de las grandes joyas de esta milenaria cultura junto con el
Taichichuan y el Kung fu en lo que a Artes para la salud y el combate se refiere.
Ya para el año 1000 antes de nuestra era las Artes de combate se habían fusionado con profundos
conceptos y pensamientos Filosóficos. Es en esta época que aparecen las teorías del Yin-Yang, Wu
xing (cinco fases o cinco elementos) y el Pakua (los ocho trigramas) los cuales también se utilizan
para explicar muchos conceptos del combate y las formas. Toda esta revolución y ebullición filosófica
alcanzó quizás su máxima expresión al ser combinada con el Kung Fu en los Templos de Shao Lin. Fue
allí donde el Kung Fu alcanzó su máximo desarrollo y esplendor y donde se recopilaron, organizaron y
nombraron la mayoría de los Estilos hoy conocidos.
En la turbulenta y sangrienta lucha por el poder y unificación del Imperio Chino los templos
funcionaban muchas veces como refugio de los derrotados y perseguidos que se ocultaban dentro de
sus muros. Entre ellos había muchos guerreros, poetas y eruditos que aportaron sus conocimientos y
destrezas para el enriquecimiento del saber que poseían los templos. El aporte de todos los soldados
guerreros contribuyó al desarrollo del increíble Kung Fu de Shao Lin que se ganó así el título
honorífico de ser mencionado como la cuna del Kung fu. Verdaderamente el Kung Fu existía
desperdigado por toda China, pero sin un método sistemático de práctica y ordenamiento. Fueron los
Monjes de Shao Lin quienes comenzaron a nombrar los diferentes estilos, ordenarlos y clasificarlos.
Ese fue el inestimable aporte de los Monjes de Shao Lin, al darle la estructura necesaria para
convertirlo en un Arte inigualable y llevarlo a su mas alta expresión y desarrollo.